Santo Tomé Siglo XXI / Francisco Pancho Serra nos trae emociones y recuerdos / Con su canto

Interés general


12/09/2020

Francisco Pancho Serra nos trae emociones y recuerdos

Con su canto

Recordamos a Francisco "Pancho" Serra cuando cantaba en la Banda musical de Santo Tomé, Pancho y la Sonora Colorada.

 

Esta vez junto a Oscar Lajad en un tema referido al momento que estamos pasando por la pandemia, como una forma de atenuar la novedosa situación.

 

Los escuchamos:

 

Tomamos del Diario La Nación este fragmento de su historia profesional:

A principios de los 80 había un trío new wave que la rompía en Santa Fe. Su referencia más explícita era The Police, aunque también tenían mucho progresivo escuchado. Se llamaban Desliz y su guitarrista era Francisco Serra, un muchacho que se había formado en el folclore ("mi viejo me mandó a aprender porque le gustaba que tocara mientras la familia comía", dice) pero un día descubrió a los Beatles y se le torció la vida: lo suyo sería el rock n' roll. Con el tiempo grabaría con JAF y León Gieco y sería plomo de Memphis La Blusera, Silvina Garré y nada menos que Luis Alberto Spinetta. Y también formaría un grupo con el que vendería más de 300 mil discos y cuyo mayor hit sonaría hasta el abuso en radio, en televisión y -por motivos que ya enunciaremos- en el Congreso de la Nación. Claro: el disco no era tan rockero ni él a esa altura se lo conocía como Francisco Serra. Se trataba de "Cachete, pechito y ombligo", éxito imperecedero de Pancho y la Sonora Colorada, la banda de cumbia con la que aquel violero modernoso de los 80 se ganó (muy bien) la vida en la década siguiente.

"Me vuelvo a Santa Fe, me estoy cagando de hambre", dijo Francisco después de golpear mil puertas en Buenos Aires con un cassette de Desliz para que no se abra ninguna. "Hacíamos cola en las radios con Los Pericos y otros grupos que no se conocían", recuerda. La decepción era grande porque las cosas al principio pintaban bien: en su primer día en la Capital lo invitaron a presenciar una sesión en la que Juan Antonio Ferreyra -que recién abandonaba Riff- grababa demos de lo que más adelante sería su debut solista, Entrar en vos (1989) y, como faltó el guitarrista titular, terminó metiendo unas rítmicas. Días después hizo lo propio en una maqueta de Gieco. "Te imaginás que dije 'listo, el Obelisco es mío'", cuenta a LA NACION. Pero la Buenos Aires rockera le incumplió la promesa, no atendiendo su peregrinaje demo en mano y no ofreciéndole mucho más que el puesto de plomo. Así que hizo la valija y volvió al terruño.

"En Santa Fe lo vieron llegar con cara triste y le hicieron una pregunta clave: "¿Qué querés hacer vos?". Su respuesta fue "quiero ganar plata, necesito comer". Acto seguido llegó una propuesta: "¿Por qué no te armás una banda tropical?". Francisco se escandalizó: "Yo vengo del rock, empecé con los Beatles, con los Rolling Stones, ¿cómo voy a tocar cumbia?". Un par de semanas después las cuentas se seguían apilando y lo reconsideró: pasó de la guitarra a la voz líder, adaptó su apodo de la infancia (Panchi), agregó lo de "Sonora" que aparentemente estaba muy de moda en México y salió a meter "chingui chingui" por los bailes. "Era un sacrificio tremendo tener que salir a tocar porque no era mi onda", insiste, recuerda La Nación.